Bajan las temperaturas, empiezan las primeras lluvias, las hojas amarillean preparando su caída y la niebla humedece las mañanas. Es el otoño, ya bien instalado, que da el pistoletazo de salida a la temporada de setas. Una buena noticia para los miles de aficionados a la recogida de este preciado manjar, y a los millones de aficionados a degustarlo.

Una afición, la de la micología, que crece cada año tanto o más que las propias setas, y se prodiga por innumerables rincones de la Península. Por eso, seamos o no expertos, nunca está de más recordar algunas recomendaciones básicas -e imprescindibles-  muy a tener en cuenta a la hora de adentrarnos en el húmedo bosque en busca de setas y, sobre todo, a la hora de preparar cualquier suculenta receta:

setas

1. Lleva siempre el móvil y bien cargado de batería. Nunca pensamos que nos vamos a perder, pero a veces sucede.

2. Coge sólo las setas que puedas consumir, en un estado de maduración razonable (mejor jóvenes que demasiado maduras). Y no patees ni destruyas las setas que desconozcas.

3. No rastrilles el suelo removiendo la capa de tierra vegetal. Es muy perjudicial para muchas especies. Lo recomendable es extraer el hongo completo con todo y su raíz, aunque sólo vayamos a consumir el sombrero de la seta. Luego tapa el orificio que ha quedado con un poco de tierra.

4. Respeta la naturaleza, evita intervenir en la vida animal y vegetal con la recogida de especímenes, nidos, etc., y nunca enciendas un fuego.

5. Para la recolección utiliza el clásico cesto de mimbre, que favorece la esporación. Con una bolsa de plástico sólo conseguirás que se ensucien y fermenten las setas. No olvides una buena navaja y un cepillo de cerdas suaves para limpiar la tierra del hongo.

6. La única forma de saber si una seta es comestible o no, es conocerla perfectamente. Métodos como la cucharilla de plata, el ajo, el vinagre o la cocción prolongada son absolutamente falsos.

7. Si no la conoces, no la comas. Consulta siempre a un experto en micología antes de consumir las setas recogidas. Y comprueba todos los ejemplares, uno a uno, cuando llegues a casa; desecha los trozos sueltos.

8. Evita los hongos que crecen muy cerca de las carreteras, autopistas, fábricas, etc., pues contienen residuos que pueden resultar perjudiciales para el organismo.

9. Si hay síntomas o sospechas de envenenamiento, llama al 112 o acude inmediatamente a Urgencias de un gran hospital y solicita la presencia de un micólogo. Lleva siempre restos de los ejemplares consumidos.

10. En muchas regiones se requiere un permiso especial para recolectar setas según la zona, por lo tanto resulta importante informarte acerca de si en el lugar que hayas elegido está permitido hacerlo sin ninguna restricción.

 

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