calabaza

 

Es inevitable. Del mismo modo que antes llegaron –y nos conquistaron- los restaurantes americanos, los burguers, los pubs irlandeses, el rock ‘n’ roll o las películas ‘made in Hollywood’, hoy las nuevas generaciones han adoptado una de las tradiciones anglosajonas más populares y exportables: Halloween. Con la impagable ayuda de la industria cinematográfica, claro, pero también de los colegios y guarderías bilingües, de los grandes almacenes o de los parques de atracciones. Polémicas aparte (tradición pagana, mero negocio, invasión americana) los niños, que son los verdaderos protagonistas de esta historia de ‘terror’, lo viven como lo que es: pura diversión. La oportunidad de disfrazarse, de ir a cenar en familia, de salir a por chuches con los amigos, de ser protagonistas de su película es para ellos un planazo.

 

 

Así que, lo mejor es no tenerle miedo a Halloween, aceptarlo como lo que es y aprovechar para celebrarlo en familia. Y, por qué no, adaptarlo a nuestras propias creencias (en realidad es una mezcla de tradición, religión y cultura popular).

Por situarnos, he aquí algunas claves de la noche de Halloween que nos pueden orientar acerca de su origen y significado:

· La expresión Halloween procede de la contracción All Hallows’ Eve, (Víspera de Todos los Santos) y tiene su origen en la conmemoración celta del Samhain y adaptada a la festividad cristiana del Día de Todos los Santos.

· Fue exportada a Estados Unidos por los emigrantes irlandeses durante la gran hambruna a mediados del s XIX.

· Fueron ellos quienes difundieron la costumbre de tallar las calabazas (jack-o’-lantern) inspirada en la leyenda de «Jack el Tacaño».

· El uso de trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos, no de atraerlos, lo mismo que las calabazas iluminadas.

· En Estados Unidos se popularizó primero como una festividad “traviesa”, de diversión a costa de los demás; pero acabó siendo vandálica e incluso cruel.

· Así que a partir de 1920 se derivó hacia una diversión más familiar, retomando el espíritu de los primitivos cristianos, que iban casa por casa disfrazados ofreciendo una sencilla representación o canción a cambio de alimento y bebida.

· En 1921 se celebró el primer desfile de Halloween en Minnesota, al que se fueron uniendo otros estados y, en pocos años, la fiesta se popularizó en todo el país.

· En los años 70 y 80 el cine y la televisión contribuyeron a la internacionalización de la fiesta (“La noche de Halloween” de John Carpenter, en 1978, es una referencia clave; o la mismísima “E.T.”, de Spielberg, en 1982).

· Hoy, Halloween se celebra en todo el mundo occidental, de Europa a Latinoamérica, de Estados Unidos a Canadá, como una noche de diversión, fiesta y disfraces. Cada país con sus propias tradiciones, pero con un trasfondo común: la unión del mundo de los vivos y el reino de los muertos.

 La calabaza de Jack el Tacaño.

La costumbre de convertir una calabaza en un terrorífico farol procede del folklore irlandés. Según la leyenda, el bebedor, jugador y holgazán Jack hizo un pacto con el diablo para librarse del infierno; al morir, años después, tampoco se le permitió la entrada en el cielo, así que fue condenado a vagar eternamente en la oscuridad. El diablo se compadeció de Jack y le entregó una brasa dentro de un nabo ahuecado a modo de farol (cuando los irlandeses llegaron a Estados Unidos cambiaron el nabo por la calabaza, que era más fácil de ahuecar y de tallar). “Jack el linterna” (jack-o’-lantern) deambula desde entonces de casa en casa pidiendo trick-or-treat, esto es, susto o trato (o, para los niños, travesura o dulce), una especie de pacto para evitar que Jack maldiga la casa y a sus habitantes; la única protección frente al espectro es colocar horrendas calabazas ahuecadas e iluminadas por dentro.

Por si acaso llega hasta tu puerta algún espíritu ‘terrorífico’, ten preparado un puñadito de chuches. Será suficiente. Y si vas a celebrarlo fuera de casa, existen innumerables opciones: restaurantes (especialmente americanos), parques temáticos, estrenos de cine, pubs o bares de copas…

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