gym

Hace años, cuando uno o una iba al gimnasio solía hacer pesas, abdominales, tablas de ejercicios o un amplio abanico de artes marciales. Había incluso quienes entrenaban boxeo o jugaban al squash. Luego el gimnasio se transformó en ‘gym’ y las tablas de ejercicios en sesiones de fitness. Las pistas de squash fueron sustituidas por bicicletas estáticas (cabían más clientes al mismo tiempo) y las pesas por complicadas máquinas que trabajaban cada músculo del cuerpo o estiraban cada vértebra de nuestra maltratada columna. También cambió la mentalidad: lo que antes era simplemente mantenerse en forma, quemar tensiones y sudar excesos  pasó a ser también cuestión de imagen. La cara es el espejo del alma, y el cuerpo es el espejo del estatus (social o profesional).

Hoy, ir al gym, supone en primer lugar un ejercicio de elección, porque cada disciplina tiene una misión específica: ¿quieres quemar grasas? ¿equilibrio físico y mental? ¿estilizar el cuerpo? ¿diversión mata rutinas? ¿eficacia express? Para aclarar dudas, aquí tienes algunas claves de los programas de entrenamiento que están más de moda:

Body Balance: para estilizar el cuerpo y reducir el estrés.Combina disciplinas orientales —yoga, tai chi— con algunos métodos actuales, como el pilates. Las sesiones, amenizadas con música suave, duran una hora dividida en diez series, cada una dedicada a trabajar una parte del cuerpo: piernas, abdominales, espalda… Además de quemar calorías, ayuda a mejorar el equilibrio, la fuerza y la flexibilidad. Y mejora el estado de ánimo.

Crossfit: duro y completo entrenamiento para tropas de élite.Flexiones de brazos, sentadillas, fondos, extensiones lumbares, carrera, ciclismo, natación, pesas, elíptica… el crossfit es una completísima combinación de actividades que proporcionan beneficios a todos los niveles: resistencia, fuerza, flexibilidad, potencia, agilidad, coordinación, precisión, equilibrio. Una puesta en forma integral.

Bikram Yoga: relajamiento y autocontrol para el cuerpo y la mente.Modalidad de yoga que se realiza a una temperatura de 42º y 60% de humedad. En cada sesión de 90 minutos se desarrollan 26 posturas y dos ejercicios de respiración, que beneficia a todos los sistemas del cuerpo. El calor ayuda a quemar grasas y tonifica sin riesgo de lesiones. Además, mejora el autocontrol, la ansiedad y la concentración.

HIIT: entrenamiento a intervalos de alta intensidad.El truco consiste en combinar periodos de 15 segundos de máxima intensidad con otros más largos, tres minutos, de esfuerzo moderado, para que el músculo se recupere. Por supuesto, dirigidos por un entrenador. Un auténtico quemacalorías (incluso 24 horas después del entrenamiento) que además aumenta la capacidad aeróbica y la resistencia.

Kranking: fortalece brazos, hombros, espalda y abdominales… sin pesas.Consiste en una especie de bicicleta estática en la que se pedalea con las manos, al ritmo de la música y de las órdenes del monitor. Además de fortalecer los brazos, los hombros y la espalda y tonificar el abdomen, libera el estrés, reduce la grasa con mayor rapidez y aumenta la resistencia aeróbica.

Zumba Fitness: quemar 800 calorías al ritmo de la música latina.Combinación de movimientos aeróbicos y ejercicios cardiovasculares a base de coreografías inspiradas en este baile latino. Diversión quemacalorías que también mejora la flexibilidad y tonifica los brazos y los muslos.

Follow Me on Pinterest
EmailWhatsAppCompártelo.